“Carmina Burana” con 170 artistas en escena
Publicado por habitués en Agosto 1, 2008
El Ciudadano.net – Viernes 1 de agosto de 2008
“Carmina Burana” con 170 artistas en escena
La obra será interpretada por la orquesta, el coro y solistas del teatro Colón.
Juan Manuel Alonso
Ciento setenta artistas en escena, sí, ¡170! Ahora que el espectral Teatro Colón ha convertido en itinerantes impenitentes a todas sus formaciones estables quizá este tipo de presentaciones se vuelvan habituales. El caso es que esta noche, a partir de las 21 en el Auditorio Fundación, la séptima función de abono de la temporada 2008 del Mozarteum de Rosario ofrece Carmina Burana, de Carl Orff, interpretada por la orquesta y el coro del Teatro Colón a pleno, con la participación de las voces solistas de Gabriela Ceaglio (soprano), Damián Ramírez (contratenor) y Sebastián Angulegui (barítono), Salvatore Caputo en la dirección del coro, Valdo Sciammarella a cargo del coro de niños y la dirección musical de Carlos Vieu.
Los Carmina burana son una colección de cantos goliardos de los siglos XII y XIII. Del francés antiguo gouliard que designaba a un tipo de clérigo “que lleva vida irregular”, el término goliardo es a su vez una alteración del bajo latín gens Goliae, propiamente “gente del demonio”, aunque su nombre también podría proceder de gula (golosos), por el insaciable apetito de tales clérigos, y de la analogía fonética con Golias, que procede del gigante bíblico Goliat, al que se identificaba desde antiguo con el diablo. Durante la Edad Media dicho nombre se utilizó para referirse a ciertos clérigos vagabundos y a los estudiantes pobres y pícaros que proliferaron en Europa con el auge de la vida urbana y el surgimiento de las universidades en el siglo XIII.
Los goliardos presentaron dos rasgos comunes: la pobreza, no como voto religioso sino como una molesta, terca y fatal realidad, y la marginación. No fueron clérigos cultos, aposentados en conventos o abadías, provistos de bibliotecas y costumbres confortables, pero tampoco vivieron entre los trovadores que cantaban hazañas de héroes. Un grupo maldito, una casta de intelectuales nefandos que escarnecieron y cuestionaron todo, al que sobre finales de la edad media mandaron a rapar por redadas para borrarles la tonsura clerical de la cual se aprovechaban para mendigar.
Pero, más allá de su forma de vida, los goliardos poseían una ineludible afición a la literatura. Muchos de ellos escribieron poesía satírica en latín, casi siempre anónima, donde expresaron su descontento criticando a la Iglesia, a la sociedad establecida y al poder, y también composiciones líricas donde elogiaban el vino, la taberna, el juego, las mujeres y el amor.
El manuscrito original del Carmina Burana se conservó en un único códice encontrado en 1803 por Johann Christoph von Aretin en la abadía de Bura Sancti Benedicti (Benediktbeuern), en Baviera; aunque hoy es guardado por la Biblioteca Estatal Bávara en Munich. Del latín cárm?n carminis, “canto” o “cántico” (de allí que en castellano deba pronunciarse cármina aunque no se observe tilde) y donde burana es el adjetivo gentilicio que indica la procedencia: ‘de Bura’ –nombre latino de la ciudad alemana de Beuern–. Los “Cánticos de Beuern” recogen un total de 300 rimas, escritas en su mayoría en latín (aunque no con metro clásico), algunas partes en un dialecto del germano antiguo medio, y otras en francés antiguo, fueron compuestas hacia el año 1230 aproximadamente.
En estos poemas se hace gala del gozo por vivir y del interés por los placeres terrenales, por el amor carnal y por el goce de la naturaleza, y con su crítica satírica a los estamentos sociales y eclesiásticos, nos dan una visión contrapuesta a la que se desarrolló en los siglos XVIII y segunda parte del XIX acerca de la Edad Media como una “época oscura”.
En Carmina Burana, puntualmente, las composiciones más características son las Kontrafakturen que imitan con su ritmo las letanías del Antiguo Evangelio para satirizar la decadencia de la curia romana, o para construir elogios al amor, al juego y, sobre todo, al vino.

El concierto tendrá dirección musical del maestro Carlos Vieu.
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