Despedida del viejo telón del Teatro Colón « Sul fiato

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Despedida del viejo telón del Teatro Colón
Para escucharlo: http://soundcloud.com/aperto-ma-coperto/001-despedida-del-telon
Me jubilaron el 22 de junio de 2011.
Soy el ojo del pasado. Los  párpados, bordeados con liras, laureles y guirnaldas de flores de amapolas doradas, me fueron pesando cada vez más. Llevo 81 años abriendo y cerrando sueños  para ustedes. Vine a reemplazar a uno que no servía mucho, uno que estaba pintado, por allá, por los años ’30. Me empilcharon con terciopelo de algodón francés entintado en sangre de buey, el color justo para envolver pasiones y llantos.
Apenas sonaba la orquesta, me despertaban los tirones de dos mayordomos: es que cada párpado me pesa media vida; y así me movía, despacio, como asombrado de que esas  criaturas en el escenario tuvieran el coraje de pararse bajo las luces a tocar la gloria sin despegarse del suelo. Al final, con los aplausos, parpadeaba varias veces antes de volver a dormir en mi silencio afelpado.

Me fueron sacando espacio, de a poco, y hasta me lastimaron, me arrancaron pedazos y me cosieron las heridas a los apurones. ¡Si me pintaron de vuelta los laureles con birome! Pero yo no me quejaba: esas cicatrices me enorgullecían. Yo también salí al toro, como los demás, porque el teatro necesita grandezas.

Por eso nunca hablé, hasta ahora.

Me fui ensuciando con los años, dicen, porque a esto que me cubre, los incautos lo llaman polvo. Pero yo lo llamo historia. Como todo párpado, mi tarea era filtrar, marcar las pausas, separar fantasía de realidad. Así, se me quedaron enredados deseos, quimeras, visiones, alucinaciones, maravillas, epifanías, pesadillas, esperanzas, decepciones, ideales, en fin: ese tejido milagroso que los humanos llaman arte. Todo eso tengo pegado entre los hilos, y atesorado en silencio lo salvaguardé para siempre.  Porque soy el centinela del pasado, un pasado que en esta casa se escribe Titta Ruffo, Norma Fontenla, José Neglia, Tulio Serafín, Tulio Boni, María Ruanova, Alexander Minz, Mikhail Baryshnikov, Erich Kleiber, Roberto Kinsky, Ricardo Yost, María Callas, Héctor Panizza, Arthur Rubinstein, Ana Pavlova, Manuel de Falla, Maya Plisetskaya, Margarita Wallmann…así se escribe.

Hasta que llegó algo que no me esperaba. Algo que confunde sabia lentitud con solemnidad vacía, que confunde pasado con pérdida,  que confunde lo viejo con lo rancio, que confunde los achaques con la muerte. Se llama modernidad. La modernidad me vio los parches y le dio vergüenza. Me vio el polvo y le dio asco. Me vio los sueños y le dio alergia. No me prestó atención, no me vio bien. Porque en cada puntada de mis brocados, en mis heridas, hasta en las suturas mal cosidas de mi carne hay un mensaje simple y eterno: no hay mañana sin ayer.

Me guardan, me dan unas gracias burocráticas y me reemplazan por 1.500 metros de tela, por 1800 kilos de novedad diseñada por encargo: mi hermano menor con padre y madre. Yo, si tuve padre, lo he olvidado. Soy paria, como es paria el pasado y las manos anónimas de quienes me cosieron, me colgaron, me emparcharon, me mantuvieron vivo. Paria, pero noble, así que: ¡Bienvenido, hermano menor!

Ahora que me guardan, no sé si volveré a despertar. Pero no me voy con amargura, al contrario, les un mensaje sencillo, que es: hasta mañana. Con el peso de la experiencia lo repito bien fuerte: hasta mañana. ¿Podrán decirlo ustedes? Porque dice hasta mañana sólo el que atesora bien el ayer.

Cómo cansa hablar. Ya me duermo. Hasta mañana.

28 noviembre, 2011
Categorías: APERTO MA COPERTO. Etiquetas: Aperto ma Coperto. Autor: myriamtoker
Despedida del viejo telón del Teatro Colón « Sul fiato

10 comentarios en “Despedida del viejo telón del Teatro Colón « Sul fiato

  1. impecable nota, es mas este telon realmente tenia vida propia, el actual , es un circo sin vida, ni nada, es frio, el anterior fue guardado, esperando que en algun momento vuelva a su cotidiano y profesional trabajo que tantas alegrias nos dio apenas lo veiamos….hasta siempre

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    • si florencia, pero ademas tambien fue maltratado por el masterplan, fue enparchado, cosido, no reparado con el amor que debio haber tenido, pero asi y todo dio lo mejor de su esplendor……..

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  2. Solo queria hacer una pregunta…por que no se hizo uno igual??? La Scala cuando cerro por 4 años abrio con un telon nuevo…. IGUALITO al que tenia… para mi el nuevo es deprimente… perdonenme el nuevo es un mamarracho… que pecado…. en una de las salas dedicadas a la opera mas bellas del mundo….

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  3. Todo está hecho a propósito, igual que una cadena de hamburguesas, te dan de comer de a poquito un poco mas de caca, hasta que te haces costumbre, y terminas pagando mucho por un montón de caca.

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  4. Podriamos enumerar varias cosas como
    1) Todo lo referido al vestuario
    2) Escenografias
    3) Empleados
    4) Traslados a hospitales
    5) Maltrato
    6) Prensa corrupta
    7) Fallecimiento de Patricia Perez
    8 ) Precio de las entradas
    9) Destruccion patrimonial
    10) Traiciones entre compañeros
    11) Ninguneo permanente
    12) Apriete de los de seguridad
    agreguen todo lo que quieran
    Por todas estas cosas Habria que rajarlo de patadas en el culo a caffi Ya.
    Espero que revientes en los proximos dias.

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  5. Lectura de Leila Guerreiro en el taller de Crónica, durante su participación en el Hay Festival Xalapa-2011
    Hace un año conté la historia de la restauración del teatro Colón de Buenos Aires. Pasé semanas hablando con mucha gente y un día di con Miguel Cisterna, un chileno que había llegado desde París para encargarse de restaurar el telón original. La empresa contratista lo mantenía aislado y le impedía -por motivos sindicales- tener contacto con los trabajadores históricos de la sala que, sin conocerlo, tejían sobre él las más maléficas hipótesis: que estaba desarmando el telón, que lo había abandonado en un sitio lleno de ratas. La realidad era que Cisterna había cruzado el océano a cambio de muy poco dinero, que vivía en un hotel muy cutre y que estaba dispuesto a todo con tal de salvar esa pieza histórica. Finalmente, él fue el hilo conductor de aquella historia que arrancaba con su voz diciendo esto:
    “Yo, de entre todos los hombres. Yo, nacido en Lota, Chile, un pueblo que fue mina de carbón y ahora es historia. Yo, cincuenta años recién cumplidos en una ciudad al sur del mundo en la que llevo ocho meses y que aún no conozco. Yo, de entre todos los hombres. Yo, que soñaba en Lota con telas exquisitas, y que marché a París, tan joven, para estudiarlas, para vivir con ellas. Yo, las manos hundidas en este terciopelo bordado ochenta años atrás por hombres y mujeres que sabían lo que hacían. Yo, aquí, en este espacio circular, solo, atrapado, mudo, las puertas cerradas por candados para que nadie sepa. Yo, el más odiado, el más oculto, el escondido. Yo, de entre todos los hombres, paso las manos por esta tela oscura como sangre espesa que se filtra en mi sueño y mi vigilia y le digo háblame, dime qué quisieron para ti los que te hicieron. Yo, Miguel Cisterna, chileno, residente en París, habitante pasajero en Buenos Aires, solo, oculto, negado, tapiado, enloquecido, obseso, soy el que sabe. Soy el que borda. Yo soy el hombre del telón”.
    ¿Me había inventado yo alguna de todas esas cosas? Nada. Ni una coma. Ni siquiera su forma de hablar, que navegaba entre el dandysmo ilustrado y las exaltaciones de la poesía modernista. Yo sabía dónde había nacido Miguel Cisterna, sabía las cosas con las que había soñado cuando chico, sabía lo que sentía por el telón, por el teatro, por Buenos Aires, y todas esas cosas las sabía porque, a lo largo de semanas, lo había visto trabajar y sufrir, reclamar e indignarse, lo había escuchado hablarme de todo lo que tenía en París –sus hijos Horacio y Hortensia, su atelier plagado de celebridades, su vida de europeo exquisito- y de lo poco que tenía en Buenos Aires: un hotel barato, una heladera mohosa y cenas en absoluta soledad en las que, mientras comía empanadas frías, pensaba en el telón y le pedía que le hablara: que le dijera qué quería para él. Claro que también pude haber escrito
    “Miguel Cisterna es chileno y se encarga de restaurar el telón del teatro de ópera más importante de Buenos Aires”. La información habría sido la misma. Pero, ¿habría sido la misma?

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  6. MARAVILLOSA LA NOTA DE MYRIAM . PERO ME PARECE ABERRANTE EL CAMBIO DEL TELON . ERA TOTALMENTE INNECESARIO . LOS PARCHES ESTABAN DEL LADO DE ADENTRO Y NO SE VEIAN DESDE LA PLATEA.
    EL TELON ES UNA VERDADERA OBRA DE ARTE DIGNO DE UN TEATRO CON ESTILO Y TRADICION COMO LO ES NUESTRO AMADO COLON . CUANDO ENTRE A LA SALA Y VI EL NUEVO TELON NO PUDE EVITAR EXPLOTAR EN LLANTO.
    CIEN AÑOS DE GLORIA Y TRADICION TIRADOS POR LA BORDA UNA DESICION DIGNA DE UN IGNORANTE, DE UNA PERSONA AJENA A TODA LA HISTORIA Y TRADICION DEL TEATRO, Y ADEMAS NECIA PORQUE SUPONGO QUE ALGUIEN HABRA INTENTADO EXPLICARLE ALGO QUE SE NEGO ESCUCHAR.
    QUERRIA SABER A DONDE FUE A PARAR, PARA PODER VERLO , CONTEMPLARLO Y MOSTRARLO A MIS ALUMNOS Y A LOS GRUPOS DE TURISTAS QUE CONDUSCO.

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