Clarín | El Colón, frente a un doble desafío

Clarín | Música
MUSICA LAS ÓPERAS “ERWARTUNG” Y “HAGITH”
El Colón, frente a un doble desafío
El director Baldur Brönnimann da su visión sobre las obras en un acto de Schoenberg y Szymanowski que suben hoy en el Teatro.
21.07.2012 | Por Sandra De La Fuente Especial para Clarín
Son dos obras difíciles por distintas razones, pero ambas exigen mucho de la orquesta”, dice el director suizo Baldur Brönnimann acerca de Erwartung (La Espera) y Hagith , las óperas de Arnold Schoenberg y Karol Szymanowski que subirán hoy en el Colón.
Aunque cuenta los minutos de ensayo que le quedan antes del estreno, Brönnimann no pierde la cordialidad ni el buen humor. Se toma su tiempo para señalar las zonas oscuras del manuscrito de Hagith , convida café y recuerda -ahora con una sonrisa- los difíciles momentos que atravesó el año pasado cuando le tocó dirigir El Gran Macabro en medio de un temporal gremial que lo dejó, literalmente, sin orquesta.

“Hagith” es un estreno en Buenos Aires. ¿Cómo es la obra?
¡ Hagith es prácticamente un estreno en el mundo! Fuera de su presentación en Varsovia nunca se ha tocado en otra ciudad que Colonia y sólo dos veces se hizo completa: cuando se estrenó, en 1922, y luego, en el 2008, cuando se redescubrió. Se han pasado partes de la ópera en radio, pero no se volvió a hacer entera. Justamente ese es uno de los problemas de la obra; normalmente los compositores corrigen a lo largo de las diferentes versiones y aquí no existió esa posibilidad. En el manuscrito se ven los cortes que Szymanowski llegó a hacer. Son, por lo general, eliminaciones de voces de la orquesta, muy por encima de los cantantes. Pero ese pulido quedó inconcluso y todavía hoy la trama orquestal suena muy fuerte. Parte del problema es que la orquesta tiene muchos detalles, motivos que complementan la escena y que deben oírse. Así que el asunto no se resuelve solamente pidiéndole a la orquesta que toque pianísimo.

¿A qué se debe que la obra no tuviera una mejor fortuna? ¿Él mismo la abandonó? Sí. La escribió a poco de establecerse en Viena, en un momento en que estaba ansioso por recibir algo de reconocimiento del mundo cultural austríaco y entonces, claro, utilizó mucho del estilo de Strauss y de Reger, lo vanguardista del momento. Tomó como modelo a Salomé y Elektra . Pero el tema no le interesaba y no se esforzó demasiado para que se estrenara. Por otra parte, los tiempos eran difíciles: la terminó en 1913 y la guerra postergó su estreno hasta 1922. Tuvo que traducirla al polaco para presentarla en Varsovia.

¿El libreto es problemático? Es un poco simple y rígido en el lenguaje. La historia no era de su interés. La moralina de esa narración no era de su agrado.

¿Por qué hacerla? Para mí es interesante hacer una obra que tiene casi cien años pero que todavía hoy no ha creado tradiciones de audición. Uno está obligado a hacer una versión sin más guía que su propia cabeza. Es un desafío inusual.

¿Por qué se eligió hacerla junto con “Erwartung”? Las dos son obras que hablan de la vanguardia de aquellos años. Schönberg tenía acceso a las corrientes más actuales de su tiempo y por esa razón Erwartung tiene un carácter psicológico del que Hagith carece.

Erwartung sigue siendo moderna, incluso en su función dentro del relato, como prolongación de los pensamientos de la cantante. Aquí no tiene que notarse la métrica, no debe sentirse el pulso. El flujo de ese texto es libre. Pero, más allá de las diferencias, ambas vienen de la tradición del Tristán : aunque Erwartung sea más abstracta y camarística, comparten la necesidad de armado de cada frase, la búsqueda del imprescindible arco expresivo.

Revancha Brönnimann, tras el frustrado debut con “El Gran Macabro” de Ligeti, dirigirá un programa doble.

Revancha Brönnimann, tras el frustrado debut con “El Gran Macabro” de Ligeti, dirigirá un programa doble.
El Colón, frente a un doble desafío

 

NOTAS RELACIONADAS

Información
21.07.2012
Funciones y repartos
Evelyn Herlitzius, la soprano prevista para “Erwartung”, debió abandonar Buenos Aires por graves problemas de salud de su madre y será reemplazada por la rusa Elena Nebera. “Erwartung” subirá con dirección escénica de Pedro Pablo García Caffi, mientras que “Hagith” tendrá régie de Michal Znaniecki y su reparto está integrado por Hans Schöpflin, Christian Baumgärtel, Ewa Biegas, Luciano Garay y otros. Habrá cuatro funciones: hoy a las 17, y martes, jueves y sábado a las 20.30.

Un milagro en media hora
21.07.2012 | Por Federico Monjeau
Erwartung (La espera) es la primera de las cuatro óperas de Schoenberg. Fue compuesta en 1909, año prolífico que vio nacer además las Tres piezas para piano op. 11 y las Cinco piezas para orquesta op. 16 , las primeras obras puramente instrumentales en el idioma atonal.
Erwartung es un monodrama para una soprano dramática, en un único acto en cuatro escenas que no llega a la media hora; fue escrita en estado de trance, en dos semanas, sobre un libreto de Marie Pappenheim, poeta y esposa de un psicoanalista vienés. Y el mundo del psicoanálisis está presente en esta obra, especie de sueño o pesadilla: una mujer busca a su amante en medio de la noche, en una selva espesa, hasta que lo encuentra muerto. Ese encuentro ocurre sobre el fin del primer tercio de la obra; la cuarta escena, cuya duración dobla todo lo anterior, describe los sentimientos y emociones que se desarrollan en el interior del personaje.
El reparto se restringe a una única voz, mientras que la ópera lleva una orquesta sinfónica completa, aunque Schoenberg la emplea en el estilo de la música de cámara, con pocas duplicaciones y como una multiplicidad de voces independientes.
El estilo de escritura es radicalmente polifónico, pero al mismo tiempo no hay voces melódicas que puntúen la audición. La obra renuncia no sólo a las referencias del sistema tonal, sino también al “tema” mismo. Por eso ha sido calificada de ópera “atemática”: aun cuando eventualmente se reconozca algún pequeño motivo subyacente, no hay formas melódicas que reaparezcan en la obra.
Por eso mismo el pianista y analista Charles Rosen, que dedica un agudo análisis a Erwartung en su imprescindible librito sobre Schoenberg, la define como una especie de “milagro”, ya que esta obra que parece renunciar a todos los códigos de la comunicación musical tradicional es a la vez una de las creaciones de Schoenberg que llegan al oyente de manera más inmediata y convincente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s