Del macro al microcosmos – 22.08.2014 – lanacion.com

lanacion.com | Espectáculos | Viernes 22 de agosto de 2014 | Publicado en edición impresa
Clásica
Del macro al microcosmos
Por Pablo Gianera | LA NACION
En las notas que escribió en el programa de mano del concierto para el ciclo Colón Contemporáneo, András Keller, primer violín del Keller Quartet, observa que «Bach es el macrocosmos y Kurtág, el microcosmos». Se refería a la manera en que decidió alternar aquí los contrapuntos de El arte de la fuga con diversas piezas de György Kurtág, pero la frase podría entenderse de manera más general como una clave del vínculo entre la contemporaneidad y lo antiguo.

Ya en principio, El arte de la fuga, el inconcluso testamento musical de Bach, apunta directamente, como hizo notar John Cage, a las poéticas del siglo XX, aunque más no sea por la condición indeterminada de su instrumentación. Si bien se supone que la obra estaba destinada a un instrumento de teclado, eso no está dicho, y la ausencia de semejante explicitación habilita una disponibilidad estilística e instrumental. Pocas formaciones parecen más apropiadas a El arte de la fuga que el cuarteto de cuerdas, que se ajusta como un guante a esa especie de drama abstracto bachiano.

Daniel Barenboim escribió una vez que no tenía nada en contra de que se tocara a Bach como Boulez; después de todo, es una manera en que lo contemporáneo comparezca ante Bach. Resulta evidente que el Keller Quartet entiende a Bach según el prisma de presente, pero el plan no consiste en tocar Bach como Kurtág; tampoco lo inverso. Aun cuando la irrupción de «Invocatio», el primero de los Six Moments Musicaux, sonó como un desgarramiento después del Canon XV (aquí sólo en violín y violonchelo), el magistral Keller Quartet no persigue los contrastes, sino las continuidades entre esos dos mundos, que se advierten incluso en la distribución de los contrapuntos de Bach y de la obra de Kurtág: el concierto empezó con Bach y terminó con Kurtág, pero la primera parte empezó y terminó con Bach del mismo modo que la segunda empezó y terminó con Kurtág. Pero los ejemplos en este sentido podrían ser varios y menos evidentes. Basta pensar en el modo en que Aus der Ferne, la pieza intensamente melancólica de Kurtág, encuentra un eco en el dramático Canon XVII de Bach, o en los saludos de Kurtág en Officium Breve (1989) a Anton Webern, tan vinculado a Bach por su orquestación de la fuga a seis voces de la Ofrenda musical. O también, en el final, el «Larghetto», que no parece concluir sino interrumpirse, como ocurre con el colosal Contrapunto XVIII, que Bach no llegó a terminar. Lo inconcluso encuentra una realización última en Ligadura, para dos violines, que parece literalmente desmaterializarse en el aire..

Keller Quartet / Intérpretes: András Keller, primer violín del cuarteto que completan Zsófia Környei (violín), Zoltán Gál (viola) y Judit Szabó (chelo) / Obras: El arte de la fuga, de J.S. Bach; Six Moments Musicaux, Aus der Ferne, Officium Breve, Ligadura, de György Kurtág / En el Teatro Colón.
Nuestra Opinión: Excelente

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