En la piel de Julieta, se despide de la danza Paloma Herrera – 12.10.2015 – LA NACION

En la piel de Julieta, se despide de la danza Paloma Herrera
La bailarina que deslumbró en escenarios mundiales actúa en el Teatro Colón; cerca de cumplir 40 años, ya piensa en su nueva etapa profesional

Néstor Tirri PARA LA NACION Lunes 12 de octubre de 2015
Ayer, otra vez Paloma Herrera deslumbró en el Teatro Colón
Ayer, otra vez Paloma Herrera deslumbró en el Teatro Colón.Foto:LA NACION/Fabián Marelli

“Estoy tranquila y, además, feliz”, dijo Paloma Herrera al autor de estas líneas, por teléfono, un par de noches atrás, cuando acababa de cumplir con la práctica de rigor del ensayo general, ante el estreno de Romeo y Julieta en el Teatro Colón, en la versión coreográfica que el director de la compañía, Maximiliano Guerra, realizó sobre el trazado original de Kenneth McMillan.

No se trata de un estreno más: para ella, en esta pieza y en su encarnación de la inmortal adolescente de Verona se plasmarán las imágenes con que el público la recordará: con la composición de su rol, en este ballet, se concreta su retiro de la danza. Tampoco lo es para el público que agotó las localidades para verla en las tres funciones que ofrece en el Colón. Algunos de los asistentes, la vieron ayer por primera vez y la aplaudieron con emoción.

“Tranquila, porque lo vine preparando -aclaró-, y feliz, porque ahora iniciaré otra etapa en mi vida, segura de haber hecho las cosas como debían ser, y además porque me estoy retirando en salud, bien, sin haber defraudado a mi público, porque, como suele lamentarse cuando sobreviene el declive: «Oh… las performances ya no son lo que eran…». No, no quiero que eso me ocurra.”

Por lo demás, como la misma Paloma lo señala, lo vino preparando, y eso hace que la despedida sea un dulce tránsito a otra situación, a otro estadio de la vida.

La despedida comenzó en el American Ballet Theater, de Nueva York, hace unos meses. Después de integrar durante 24 años ese elenco, hizo su última función oficial el 27 de mayo pasado, en el Metropolitan Opera House neoyorquino, encarnando a Giselle, en el ballet homónimo (música de Adolphe Adam y coreografía de Perrot-Corali), uno de los personajes más difíciles del repertorio romántico del ballet, la desdichada pueblerina que acaba como alma errante (una “novia muerta”, según la invención de Théophile Gautier y Jules-Henri Vernoy).

El público la ovacionó, y Paloma, de la mano del italiano Roberto Bolle (del Ballet del Teatro Alla Scala de Milán, que esa noche fue su Príncipe Albrecht), recibió así los síntomas del primer adiós de sus seguidores, en este caso los de la Gran Manzana, cuando concluyó esa función, en la que compartió la despedida con su colega cubana del ABT, Xiomara Reyes.

Algo de aquella ceremonia le era familiar, porque en 2007, poco antes de emprender uno de sus viajes periódicos a su ciudad de origen, la bailarina había acompañado a su compatriota y compañero de elenco Julio Bocca cuando él realizó su última función con El Corsario en la misma compañía.

“Con una función de esa naturaleza supe lo que era el clima de ese tipo de «saludo» -dice ahora Paloma-, que una sabe que será el último, al menos con ese público.”

Le vienen a la memoria escenas de cuando tenía 15 años e hizo su ingreso al ABT; en ese momento conoció a Irina Kolpákova (hoy de 82 años, quien la acompañó en el Met en mayo pasado), la que sería su coach a partir de entonces. “Irina fue, en mi salto internacional -apunta-, lo que Olga Ferri había sido en mis comienzos de aprendizaje en Buenos Aires.”

Paloma pasó de integrante del cuerpo de baile del grupo neoyorquino a solista, y de ahí saltó a principal dancer cuando apenas contaba 19 años, todo un récord de precocidad en esa prestigiosa compañía.

“El ABT fue mi núcleo familiar -señala-, «mi casa», a la que podía continuar perteneciendo sin dejar de atender compromisos en el exterior, gracias al director Kevin McKenzie, quien nunca me negó el permiso para participar de una gala en el Bolshoi de Moscú o volver a mi país para bailar con la gente del Colón.”

Así lo hizo muchas veces. Una de las más recientes fue para interpretar a Giselle, cuando el año pasado el Ballet del Colón, entonces dirigido por Lidia Segni, repuso la obra; su partenaire, entonces, fue Juan Pablo Ledo, precisamente ese primer bailarín de la compañía local en un primer momento le había sido asignado para acompañarla, en la despedida, en el rol de Romeo.

A esta altura hay que decir que en los últimos días el personaje fue asumido por Gonzalo García, bailarín español que también integra las huestes del ABT y con el cual Paloma tenía afinidad por trabajos anteriores (aunque no el Romeo y Julieta de McMillan que forma parte del repertorio de la compañía neoyorquina).

Ahora, esta gran étoile internacional está a punto de cumplir 40 años (será en diciembre) y no son pocas las voces -incluida la del que esto escribe- que barruntan que, tal como hoy responde su cuerpo, podría haber continuado bailando durante una década (es inevitable recordar a Margot Fonteyn, quien junto a Nureyev había creado el rol de la Julieta de McMillan, y que se retiró a los 51 años).

Pero ella ha dicho no: parafraseando (o invirtiendo) la famosa sentencia acerca de la irracionalidad de las orientaciones del corazón, podría decirse que la razón esgrime decisiones que el cuerpo no entiende.

Por lo demás, esta adorable étoile deja el escenario, pero no la danza: en este período que ella misma juzga de madurez, acaso se inicie el camino de la enseñanza. Esto es, el difícil arte de transmitir a los que vienen el imponderable soplo del arte, el fuego de la creación, el irresistible fervor con que un bailarín estremece al espectador. Como lo hizo hasta hoy, y seguirá vibrando en el recuerdo, esta muy amada artista que se llama Paloma Herrera.

Tres funciones para disfrutar

Mañana, jueves y sábado

Junto con Gonzalo García, Paloma Herrera protagonizará el ballet de despedida, con funciones a las 20.

Pasado mañana y viernes

Dalmiro Astesiano y Karina Olmedo serán Romeo y Julieta en la función del 14; Federico Fernández y Nadia Muzyca protagonizarán ese ballet el 16, también en el mismo horario

Ballet en dos actos

Con música de Serguei Prokofiev, la versión coreográfica de Romeo y Julieta es de Maximiliano Guerra, sobre la original de Kenneth McMillan

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2 comentarios en “En la piel de Julieta, se despide de la danza Paloma Herrera – 12.10.2015 – LA NACION

  1. EL ESPECTÁCULO OFRECIDO POR PALOMA HERRERA FUE INSUPERABLE PERO A MUCHOS NOS SORPRENDIO NO VER A JUAN PABLO LEDO EN EL PERSONAJE DE ROMEO
    ¿NO IBA A SE EL EL PARTENAIRE DE PALOMA?

    Responder
  2. ¿Que opina la Fundación McMillan sobre la versión de Maximiliano Guerra? ¿Concedió el permiso correspondiente o no existe consulta previa? Guerra ¿no practica ejercicio ilegal de la medicina cuando asume coreografías? Por otra parte, ¿cobra honorarios por copiarle coreografías a otros?

    Demasiadas preguntas sin responder.

    Responder

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