El hacedor de milagros – 02.11.2015 – LA NACION

El hacedor de milagros
Julio Bocca está repitiendo en Uruguay, al frente del Ballet Nacional, lo que ya había hecho aquí: popularizar el ballet clásico
Alejandro Cruz LA NACION Lunes 02 de noviembre de 2015

Julio Bocca dio, anteayer, una clase magistral durante La Noche de los Museos

Julio Bocca dio, anteayer, una clase magistral durante La Noche de los Museos.Foto:LA NACION/Rodrigo Néspolo

Hay cierta coincidencia generalizada en que el ballet en Uruguay está atravesando una nueva etapa dorada. En esta afirmación, la llegada de Julio Bocca como director del Ballet Nacional Sodre (BNS) tiene un lugar relevante. Marcó un hito. A partir de aquella tarde de marzo de 2010 en la que asumió, el ballet de esa compañía estatal ha ido produciendo un fenómeno en Montevideo y en el país que está modificando hábitos de consumo cultural. Y, como parte de su plan expansivo por fuera de los límites del Uruguay, Bocca y su ballet se presentaron anteayer en La Noche de los Museos frente a 15.000 personas,. Allí, previamente, el bailarín dio también una clase abierta.

El fenómeno es tan impactante que vale reparar en un dato estadístico: en mayo de este año el Auditorio del Sodre sacó a la venta 10.000 tickets para las funciones de Giselle. En 48 horas no quedaban más. Rápidos de reflejos, agregaron otras dos. Se agotaron.

Para entender esta historia habría que explicar su prehistoria. El director del Auditorio Nacional del Sodre es el reconocido gestor cultural Gerardo Grieco. Entre 2003 y 2013, había estado a cargo del Teatro Solís, la otra sala pública emblema de la ciudad. Grieco tiene mucho que ver en el desembarco de Bocca.

En diciembre de 2007 el bailarín se había despedido de la actividad con un show gratuito en el Obelisco que fue presenciado por 300.000 personas. Pasado semejante aluvión emocional se mudó a Montevideo en plan de descanso. Al año, parece ser que comenzó a aburrirse un poco. En diferentes charlas ambos imaginaron crear una compañía de danza contemporánea, pero esa idea no prosperó. En 2009 se inauguró el magnífico Auditorio en el mismo predio en donde había funcionado el viejo Teatro Sodre hasta su incendio, en 1971.

El Auditorio es una gran sala de producción con todos los adelantos técnicos. Cuenta con diversos elencos estables, a la manera del Teatro Colón. En este caso, depende del gobierno nacional y tiene la particularidad de ser administrado con un sistema mixto entre lo público y lo privado. Con el Auditorio en funcionamiento, Grieco le sugirió a Julio Bocca hacerse cargo del Ballet. Era el momento y así lo entendió Julio. En un papelito que ya nadie recuerda adónde fue a parar, Grieco fue anotando las condiciones que ponía el bailarín. Ninguna -aclara él desde su despacho en el Sodre durante los días en los que tuvo lugar el Festival de Artes Escénicas (al que llaman Fidea)- hacía referencia a su cachet. Tenían que ver con cuestiones de producción y funcionamiento.

Terminada esa reunión informal, Grieco llamó al ministro de Cultura. Terminada esa otra conversación, el ministro llamó al presidente de la Nación. Al otro día, a las 14, en el despacho del entonces presidente Pepe Mujica estaban el director del Sodre, el ministro, Grieca y Julio Bocca. Parece ser que durante 20 minutos Mujica tomó la palabra. Cuando consideró que era suficiente, se paró, le extendió la mano a Bocca y le dijo: «Muchas gracias por haber aceptado ser director del Ballet». Al mes y medio de ese encuentro, la maquinaria comenzó a funcionar con el objetivo de hacer accesible la danza a toda la población, la estrategia que siempre guió la carrera de Bocca como bailarín y director de su propia compañía.

Kilómetro cero

Una de las primeras decisiones fue armar un programa de diez funciones para una sala de 1885 butacas en una ciudad de un millón y medio de habitantes. Parecía un delirio. Pero el delirio se expandió. Se llenaron todas. «Lo del BNS es un fenómeno que se combina con la tradición del Sodre -explica Grieca-. Desde su incendio en 1971, la compañía había entrado en un franco período de decadencia y el público había perdido el hábito de ir a ver ballet. Cuando se abrió la sala y Julio asumió la dirección de la compañía comenzó una nueva era de oro para el Sodre que reactivó en el imaginario colectivo lo que había sido este teatro en los años 40 y 50. Fue la combinación perfecta. Ahora venimos de hacer 14 funciones agotadas de Giselle en una ciudad que es casi 10 veces más pequeña que Buenos Aires y sus alrededores.»

En las dos salas del Auditorio Nacional del Sodre se presentan espectáculos de ópera, conciertos sinfónicos, obras teatrales, musicales, ballet y espectáculos internacionales de todo tipo. El año pasado, el ballet fue la franja de programación que aportó más público (el 32 por ciento del total) y más recaudación (el 39 por ciento). Cada vez que el BNS se presenta en ciudades del interior, el fenómeno se expande un poco más. En un informe sobre consumo y comportamiento cultural elaborado en 2009 se señala que los espectáculos de folklore eran los más vistos. En el estudio del año pasado, el primer lugar lo ocupa el ballet, desplazando al folklore al segundo lugar. En las primeras páginas de ese estudio se les pregunta a los padres qué desean para sus hijos. El tres por ciento desea que su hija sea bailarina. ¿En algo de todo esto no tendrá que ver Julio Bocca?

Más allá del imaginario de un padre, se pueden repasar otros datos duros comparativos. En marzo de este año, Maximiliano Guerra asumió la dirección del Ballet del Teatro Colón. En una nota, dijo: «Nunca vamos a poder hacer 100 funciones, como en La Scala de Milán. Lo que sí podemos es tener 35, 40, hasta 50 funciones en la casa y, a partir de ahí, con las giras llegar a las 100». El año pasado, el Ballet del Colón anunció 37 funciones en su sala. El año pasado, el Ballet del Sodre hizo 52 funciones en su sala; y tiene un promedio de 90 durante los 12 meses.

A lo largo de estos años, el BNS realizó más de 13 giras internacionales. La del año pasado por España se extendió por un mes. Mientras LA NACION visita el Auditorio del Sodre, parte del Ballet está de gira por Israel, Tailandia y México; y el resto, de gira por el interior del país. En total son 70 bailarines, la mitad son uruguayos. Parte de la compañía es la que presentó una suite de El Quijote anteanoche en Buenos Aires.

Hay aún más datos. Hace 16 años se vendieron 7000 entradas a lo largo de los 12 meses, para ver espectáculos de danza y ballet sumando a todas las salas de la bella Montevideo (repito: todas). Actualmente, esa cifra es menos de la mitad de lo que vende un solo programa. El Quijote, por ejemplo, fue récord: vendió 20.882 entradas. La venta total de entradas del año pasado también fue récord: más de 75.000. En estos cinco años el Ballet tuvo 500.000 espectadores, estrenó 30 obras y tiene un promedio de 160 localidades vendidas por día.

Varias de sus producciones son transmitidas en vivo por televisión. También tienen funciones especiales para incluir a diversas franjas sociales. A Julio Bocca las funciones que realizan para los pibes de más de 100 escuelas públicas rurales lo emocionan. Esas veces, la platea y las imponentes tres bandejas del Auditorio Adela Reta están cubiertas de guardapolvos blancos perfectos y ojos en estado de asombro. Que el ballet sume público siempre estuvo entre sus objetivos. En perspectiva, siente que logró que el uruguayo esté tan orgulloso del Ballet del Sodre como lo está del mate, de la Celeste, del chivito, de su carnaval. Salvando las distancias, quizás sea su propio Maracanazo. Aquel gol fue en la final del Mundial de fútbol de 1950. En esos tiempos, en esa otra edad de oro del ballet en Uruguay, la gente iba con sus lonas y su mate a ver espectáculos de danza en el Parque Rodó. Ahora van al Auditorio del Sodre a ver el ballet de Julio Bocca.

Un fenómeno en números

Los hitos más relevantes de los últimos años

300.000

personas vieron a Bocca en el Obelisco, en su despedida como bailarín

2010

asumió la dirección artística del Ballet Nacional del Sodre

2014

el ballet desplazó al folklore como el tipo de espectáculo más visto

75.000

espectadores tuvo en 2014 el BNS; en 1999, todos los espectáculos de danza y ballet habían reunido a solo 7000

20.882

entradas se vendieron para El Quijote

15.000

espectadores vieron anteayer al ballet del Sodre en La Noche de los Museos

El hacedor de milagros – 02.11.2015 – LA NACION

2 comentarios en “El hacedor de milagros – 02.11.2015 – LA NACION

  1. Poco queda por agregar. Es realmente un hacedor. Su humildad y la maravilla de su inmenso talento lo hacen grande. La mediocridad de la egolatría ni siquiera lo roza. Aquí también lo necesitamos.

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