EyN: Un "Don Giovanni" clásico aterriza en Rancagua

Economía y Negocios (Chile) Ópera en regiones
Exitosa apuesta del teatro de la VI Región por el repertorio barroco y del siglo XVIII:
Un “Don Giovanni” clásico aterriza en Rancagua
domingo, 20 de marzo de 2016 Maureen Lennon Zaninovic Música El Mercurio
Cerrando el exitoso Festival Mozart, a partir del 31 de marzo el Teatro Regional de Rancagua acogerá una de las cumbres del genio de Salzburgo, con régie de Marcelo Lombardero, instrumentos de reproducción histórica y un destacado elenco de cantantes nacionales.

El 2015 significó un exitoso y premiado debut operístico del Teatro Regional de Rancagua. El escenario dio inicio a su temporada lírica con “El barbero de Sevilla”, de Rossini, y la finalizó con un hito: el estreno en Latinoamérica de la ópera-ballet “Platée” (1745), del compositor francés Jean-Philippe Rameau.

Gracias a una coproducción con el Ministerio de la Cultura de la ciudad de Buenos Aires, en mayo del año pasado se realizaron, al interior de este moderno coliseo de la Región de O’Higgins, tres funciones a tablero vuelto de este título de Rameau. El montaje también se presentó en la Usina del Arte de Buenos Aires y junto con ello, hacia fines del 2015, “Platée” fue premiada por el Círculo de Críticos de Arte, como una de las mejores propuestas líricas estrenadas en Chile durante el año pasado.

“Lo del Círculo de Críticos nos sorprendió y nos puso una vara mucho más alta”, comenta a “Artes y Letras” Eduardo Soto, alcalde de Rancagua. El edil añade que “estamos montando ópera de calidad sin ninguna subvención pública directa, solo con el apoyo de la municipalidad, de los privados, como Schwager, Agrosuper, más la empresa pública Codelco, entre otros auspiciadores”, puntualiza Soto.

Marcelo Vidal, director del Teatro Regional de Rancagua, complementa que “hacer ópera es de grandes. Una producción fácilmente puede bordear los 150 millones de pesos, y en nuestro caso no deja de ser meritorio, porque nuestros ingresos provienen casi exclusivamente de la boletería y los aportes de privados. Quisiéramos más recursos, sin duda, pero pese a todos estos inconvenientes, nuestro gran premio ha sido el público. Los melómanos saben que el buen repertorio barroco se hace acá”.

Hacia la modernidad

En esa línea, el Teatro Regional de Rancagua decidió programar este mes el Festival Mozart y como corolario de esa actividad anuncia el estreno de “Don Giovanni”: una de las cumbres del genio de Salzburgo. El montaje se presentará a partir del 31 de marzo con un destacado equipo que -al igual que “Platée”- fusionará a reconocidos artistas y técnicos argentinos y nacionales. “En esta oportunidad quisimos dar un paso más allá, salirnos del barroco y acercarnos un poco a la modernidad, a la sonoridad de una agrupación clásica. De hecho, la Orquesta NuevoMundo contará con refuerzos. De 25 integrantes pasamos a 48, con instrumentistas especializados que trajimos de Argentina y Brasil. Por primera vez se escuchará en Chile un ‘Don Giovanni’ con la sonoridad típica de una orquesta clásica de la época de Mozart. Encargamos, por ejemplo, un fagot clásico a Holanda, para poder reproducir lo más fidedignamente el universo del compositor de Salzburgo”, adelanta Marcelo Vidal, y advierte que, junto con ello, iniciaron una profunda etapa de estudio. “Nos ha costado poder abordar esta música tan llena de filigranas, con tanto detalle, con instrumentos que hoy casi no se usan, como los sacabuches (antepasado de los trombones) y con arcos clásicos. Hemos cuidado hasta los detalles más insignificantes, hasta el modo en que se amarraban los cueros de los timbales en el siglo XVIII”, adelanta el director del Teatro Regional de Rancagua.

El argentino Marcelo Birman (sacó aplausos por su participación en “Platée”) tiene a su cargo la dirección musical. El también director de Enseñanza Artística del Ministerio de la Cultura de Buenos Aires comenta que, por un lado, “tendremos una puesta en escena vanguardista como la que nos propone el régisseur Marcelo Lombardero y, por otro, una orquesta con instrumentos de reproducción histórica; además del famoso fortepiano que perteneció a Bernardo O’Higgins y que hará el continuo”.

Marcelo Birman añade que en el facsímil de la partitura de este título que se encuentra en la Biblioteca Nacional de París se revela que “Mozart fue extremadamente puntilloso. El compositor dejó especificado todo: los matices, las articulaciones, el fraseo y la dinámica. A diferencia del barroco, no estamos ante una partitura yerma, sino ante una llena de detalles. ¿Qué pasó después? Desde Wilhelm Furtwängler en adelante, los directores de orquesta han optado por una mirada más romántica, con tempos lentos. Nosotros dejamos de lado ese sinfonismo romántico y buscamos apegarnos a la partitura original. Hay muchas sutilezas en nuestra propuesta. Y el desafío es mayor, porque no se trata solo de tocar instrumentos históricos, sino que también de dar con una interpretación histórica, donde la música se revele en todo su patetismo y melancolía”.

El director musical habla de un hito que nuevamente volverá a unir a dos ciudades latinoamericanas. “En ese contexto, hablé con Darío Lopérfido, ministro de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, y quien sigue a cargo del área artística del Teatro Colón, y me confirmó que asistirá al estreno de ‘Don Giovanni’ en Rancagua”.

Marcelo Vidal puntualiza que esta visita “será una oportunidad estupenda para reactivar el convenio entre ambas ciudades. De hecho, nuestro próximo título: ‘Las Indias galantes’ (ver nota relacionada), se presentará en febrero, en el Teatro Colón de Buenos Aires”.

Un depredador

El régisseur argentino Marcelo Lombardero, ex director del Teatro Colón y responsable de varios elogiados títulos que se han presentado en el Teatro Municipal de Santiago, como “Billy Budd”, de Britten, y “La carrera de un libertino”, de Stravinski, debuta en Rancagua con la puesta en escena de “Don Giovanni”. “Yo no soy un director al que llaman para hacer títulos de repertorio, pero me motivó montar este don Juan porque en él confluyen varias de mis obsesiones, que tienen que ver con el historicismo y la resignificación”, explica Lombardero, y añade que, después de haber estudiado en profundidad esta obra, “me di cuenta de que el mundo literario ha visto el mito de don Juan, desde Tirso de Molina en adelante, como un personaje tamizado por la mirada del Romanticismo. No será sino hasta el don Juan de Mozart donde él adquiere una profundidad mayor. Siempre me pregunto cómo habría sido recepcionado este personaje mozartiano, a pocos años del estallido de la Revolución Francesa. Un personaje que no le teme a su destino, que se enfrenta, que dice ‘yo soy el que soy, aunque me cuente el infierno’. Un hombre libre. Ahí uno entiende la fascinación de Kierkegaard por la versión de Mozart y Lorenzo Da Ponte. Goethe no habría escrito ‘Fausto’ si no hubiera existido el don Juan de Mozart. Se convirtió en un arquetipo a seguir”.

Marcelo Lombardero se explaya en su lectura: “Don Juan no busca seducir, sino poseer. Cuando estaba preparando este montaje, y que estrené en 2014 en el Teatro Avenida de Buenos Aires, me hizo mucho sentido el escándalo amoroso de Dominique Strauss-Kahn, ex director del Fondo Monetario Internacional, quien supuestamente abusó de una mucama. Ahí hice un vínculo. ¿Cómo será hoy ese degenerado castigado que nos dejó Mozart? Seguramente sería un político, un hombre de la farándula, un alto empresario. Un hombre con poder. Don Giovanni en mi concepción es un depredador, un depredador en el sentido más humano de la palabra. Es un poco lo peor nuestro: el espejo donde la sociedad no se quiere mirar y por eso hay que condenarlo. Un hombre que es víctima de sí mismo, pero que también es víctima de su entorno social. Hoy no existes si no consumes y cuanto más consumes, más eres. Esa necesidad de consumir lo que sea es lo que lleva a nuestro personaje a ser lo que es: a delinquir, a estafar y a burlar”.

El director de escena también plantea una mirada social del argumento y de la partitura: “En ‘Don Giovanni’ están muy claras las clases sociales y todas ellas caracterizadas desde un punto de vista musical. Los tres personajes nobles: Doña Elvira, Doña Ana y Don Octavio, tienen que ver con el pasado, con una forma musical arcaica, con el barroco. Masetto, Zerlina y Leporello representan una clase más baja, el proletariado, y se asocian a una música popular. Don Juan, en cambio, es quien cruza todas las clases. Para mí es un emergente”.

El barítono chileno Patricio Sabaté da vida al protagonista. Ya interpretó a este personaje en 2012, en una producción del Teatro Municipal de Santiago: “Pero esta es una versión totalmente distinta, porque Marcelo Lombardero ve a don Juan no como un vampiro, sino como un depredador egoísta. Su concepción, además, requiere un mayor trabajo físico”. La soprano chilena Catalina Bertucci, quien encarna a Doña Elvira, añade que “la mirada del régisseur resulta más natural, más cercana, sin los clichés del mito de don Juan”.

La soprano chilena Marcela González (Zerlina) puntualiza: “Si la versión 2012 del Teatro Municipal de Santiago causó revuelo, esta promete ir más allá. Es totalmente rupturista”.

“DON GIOVANNI” DE MOZART

Dónde: Teatro Regional de Rancagua
Fechas: Desde el 31 de marzo al 4 de abril
Horario: 19:00 horas
Entradas: Desde $5.000
Régie: Marcelo Lombardero
Director musical: Marcelo Birman
Escenografía: Diego Siliano
Vestuario: Luciana Gutman
Más información en http://www.teatrorancagua.cl

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