"La música es un modo de vida"

Clarin.com | Extra Show | Música | 11/06/16
“La música es un modo de vida”
Elena Bashkirova. La pianista conversa con Clarín antes de sus nuevas actuaciones en el Colón.

Elena Bashkirova. De chica le gustaba más el teatro que el piano. Su padre le transmitió la pasión por la música. Foto: Alfredo Martínez.

Elena Bashkirova. De chica le gustaba más el teatro que el piano. Su padre le transmitió la pasión por la música. Foto: Alfredo Martínez.

Federico Monjeau fmonjeau@clarin.com

La talentosa pianista Elena Bashkirova -a quien el público local ha escuchado en varias ocasiones, una de ellas en dúo de pianos con su marido Daniel Barenboim- regresa con la agrupación del Jerusalem Chamber Music Festival para dos conciertos en el Teatro Colón, mañana y pasado, dentro de la temporada del Mozarteum.

¿Cuál es la filosofía del Festival de Jerusalén? 

A diferencia de muchos otros, este no es un Festival turístico. Claro que muchos turistas van a Jerusalén, pero el Festival no se dirige a ellos. Está creado para gente que vive y trabaja en Jerusalén. La idea fue armar un festival de música en una ciudad inmersa en una situación política y social muy difícil. Llevamos grandes músicos de muchas partes del mundo, y los músicos sienten que están tocando en una atmósfera muy especial, y que están tocando para gente que realmente lo necesita. Por otro lado, los programas en Jerusalén mezclan obras maestras conocidas, con otras menos conocidas o nuevas composiciones, siempre en distintas combinaciones instrumentales. Esto resulta muy formativo para el público, que se pone en contacto con la nueva música. Creo fuertemente en este tipo de programas, que da la posibilidad de escuchar en un mismo grado de concentración e intensidad una obra de Schubert seguida de otra de Pierre Boulez. Al cabo de los años puedo decir que en Jerusalén hemos formado un público que tiene una gran curiosidad y apertura musical.  

Usted es hija de un gran maestro de piano ruso (Dmitri Bashkirov) y graduada del Conservatorio de Moscú. ¿Se puede seguir hablando hoy en día de una escuela de piano rusa?

No creo que se pueda hablar de una escuela rusa sino, en todo caso, de varias escuelas rusas. Algunos se interesan más por la estructura, otros por la belleza; algunos buscan un sonido más profundo, otro tienden a un piano más brillante. A pesar de todo, tal vez podamos definir un rasgo común de todos los grandes maestros rusos, que es una preocupación especial por el sonido. Pero finalmente todos venimos del mismo tronco, que es Franz Liszt, un gran árbol con ramificaciones en Rusia, Alemania, Francia, Italia, Argentina…

Aquí recordamos especialmente aquel concierto en el Colón a dos pianos con su marido Daniel Barenboim, haciendo la transcripción de las Cinco piezas para orquesta op. 16 de Schoenberg…

Oh, sí, fue un trabajo muy duro.

Y muy lindo. ¿Suelen tocar juntos en casa?

No, ni en casa ni en público. Aquel concierto fue algo muy especial y excepcional. Tratamos de mantener separadas la vida profesional de la vida privada. Por supuesto, conversamos mucho sobre música y sobre cuestiones de interpretación, ya que esa es nuestra vida. La música es un modo de vida.

¿Y qué les gusta hacer cuando no están haciendo música?

Las cosas más normales del mundo. Ver series, por ejemplo. También leemos mucho. Y, en un orden ya menos relajante, Daniel ama enseñar, algo que es relativamente nuevo en él.

¿Usted también enseña?

No. Quizá porque mi padre fue y sigue siendo tan gran maestro, que yo siento que si no tengo esa pasión, mejor no hacerlo.

¿Usted estudió con su padre?

Sólo en los últimos años del Conservatorio. Cuando comencé mis estudios, el piano no me interesaba demasiado. Lo que me gustaba era el teatro. No pensaba que iba a ser música. Sólo me interesé profundamente cuando comencé ea estudiar con mi padre.

¿Cómo es su padre como maestro?

Es difícil definirlo en una palabra. Es tremendamente constructivo y apasionado. Creo que es capaz de agarrar un pedazo de madera y transformarlo en algo vivo. Tiene una gran formación clásica, que le transmitió su maestro Alexander Goledenweiser. En mi padre se combinan la importancia de la forma, del texto musical, con la orquestación del sonido. Siempre les insiste a sus alumnos que escuchen música orquestal, ópera, que no se limiten a la música pianística. Esa visión orquestal se transmite en su manera de tocar y de enseñar.  

El programa

Los dos conciertos -lunes y martes a las 20, en el Colón- presentarán el mismo programa: Trío “Gassenhauer” de Beethoven; Cuarteto para clarinete, violín, chelo y piano de Paul Hindemith; Contrastes de Bela Bartók y Trío D. 898 de Franz Schubert.

“La música es un modo de vida”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s