Cartas de los lectores – 01.06.2013 – lanacion.com

La Nación | Sábado 01 de junio de 2013 | Publicado en edición impresa
Cartas de los lectores
CAZUELA Y TERTULIA
El martes pasado asistí a una extraordinaria función en el Teatro Colón. El placer estético fue empañado al enterarme de que en las localidades de pie en Cazuela y Tertulia, respectivamente, desde décadas se realiza una segregación por sexo; mujeres en Cazuela y sólo hombres en Tertulia, mientras que en el Paraíso hombres y mujeres asisten de pie sin discriminación alguna y por ello estaba repleto, en tanto que las otras localidades populares de los pisos inferiores estaban prácticamente libres. Obviamente, dado que los precios eran iguales (70 pesos por persona), los amigos, novios y familiares habrían optado por no estar separados durante la función.
Me pregunto cómo la Legislatura porteña no ha subsanado este resabio segregatorio y cómo se les explica en boletería a los turistas, cuando quieren adquirir entradas de este tipo, que los argentinos no discriminamos.
Ezequiel Di Natale
DNI 27.147.528
Cartas de los lectores – 01.06.2013 – lanacion.com

Vida cotidiana de la oligarquía argentina, 1880

Blog Biblioteca LMS | ENE 5
Vida cotidiana de la oligarquía argentina, 1880
3.e. El Teatro Colón:
El Teatro Colón fue, desde su creación, el lugar de reunión preferido por la oligarquía porteña.
Lucio V. López, en el libro mencionado anteriormente, nos dice: "… una noche clásica de opera, en el Colón reune lo más selecto que tiene Buenos Aires en hombres y mujeres … en la cazuela no queda títere con cabeza: la misma alberga a solteronas y a doncellas"..
El nuevo Teatro Colón tuvo un estilo francés, de modo tal que fue copia de la Opera de París.
"… Entre sus principales abonados se encontraban los grandes apellidos de la oligarquía argentina: Anchorena, Roca, Juarez Celman, Alvear, Saldías, Güiraldes, Mitre, Pueyrredón, etc …".
Ya la arquitectura del teatro muestra bien a las claras su sentido clasista. El amplio espacio que separa una fila de butacas de otra, en la platea, se va acortando a medida que se asciende, y termina por volverse estrecho hasta la incomodidad en el paraíso. Por otra parte, no hay acceso del paraíso a los pisos bajos para evitar, de esta manera, la mezcla del público.
Vida cotidiana de la oligarquía argentina, 1880