Gidon Kremer: entretenimiento, ética, injusticia, conciencia

Decidí organizar este concierto porque siento que cada vez más la música se está convirtiendo en una cuestión de entretenimiento. La música y los artistas deberían tener la capacidad de servir como un vehículo para transmitir nuestras emociones y confirmar nuestra ética.

Yo crecí en la ex Unión Soviética bajo una gran presión de un régimen totalitario y aun así aprendí —o tal vez debido a eso aprendí— que los artistas tienen una cierta obligación moral de despertar la conciencia y la compasión del mundo que nos rodea.

Ahora, pareciera que todos están más interesados en el ocio, el éxito y la sobreexcitación. Por eso sentí que debería haber una posibilidad de poner en escena algo que hable claramente sobre otros valores.

Sigue leyendo